PARADA 1. MORRO DE TOIX
Localización
El Morro de Toix constituye la terminación en el mar de la Sierra de Bernia. Se encuentra ubicado entre las localidades de Altea y Calpe. Para acceder al mismo hay que tomar la carretera Nacional N-332 en sentido Calpe (Fig. 7). Un poco después de pasar el punto kilométrico 164 se llega a un cruce a la derecha en el que existe un indicador hacia el Mascarat. En sentido Altea está prohibido girar hacia el Mascarat, por lo que habría que seguir por la carretera hasta llegar a la entrada de la urbanización Altea Hill, donde es posible hacer un cambio de sentido. Una vez en la entrada del Mascarat se desciende hasta llegar a una bifurcación. Se toma a la izquierda hacia el N, seguidamente se pasará sobre el barranco Salat y el camino nos lleva a la parte urbanizada. En la segunda calle a la izquierda dejaremos el vehículo. Desde ese punto y subiendo calle arriba se llega a la línea de costa desde donde se tiene una magnífica panorámica de la vertiente meridional del Morro de Toix.
Descripción
El Morro de Toix corresponde al punto más meridional del acuífero de la depresión de Benisa. Está formado por un tramo carbonatado que corresponde a las calizas del Oligoceno. Éstas presentan una dirección N 110E y un buzamiento de 90º. Se puede observar cómo este paquete finaliza repentinamente hacia tierra (al W) dejando expuesta una superficie vertical neta de dirección aproximada N-S. Esta superficie corresponde al plano de una falla que forma parte de un conjunto de fracturas que con dicha orientación rompen la Sierra de Bernia en su parte oriental. El funcionamiento de esta falla ha sido de salto en dirección dextrorsa originando un desplazamiento horizontal a escala hectométrica (Alfaro et al., 1999). Los materiales en contacto en el bloque W de la falla corresponden a las margas y margocalizas del Eoceno.
Desde el punto de vista geomorfológico se puede destacar el desarrollo de acantilados. El mayor de ellos se sitúa en la vertiente meridional del Morro de Toix y se caracteriza por ofrecer una pared vertical de más de 100 m (Asensi, 1981) una dirección N 110E y mantener la linealidad más de 1,5 km. La morfología de este acantilado viene condicionada por el papel conjunto de la disposición estructural y la erosión diferencial de los materiales eocenos y oligocenos frente a la dinámica litoral. No obstante, tampoco se puede descartar la posibilidad de un origen tectónico como consecuencia de un desplazamiento tectónico entre ambas litologías (Alfaro et al., 1999). Este origen tectónico es el responsable en el caso del acantilado N-S.
Entre las singularidades morfológicas que presenta el acantilado más grande se puede destacar: la existencia de valles colgados, manifestación de una red de drenaje poco desarrollada y poco incisiva como consecuencia de la escasa escorrentía que circula sobre ella; el desarrollo de un notch o socavadura resultado de la erosión de la roca frente al golpeo de las olas en la parte basal del acantilado; y la presencia de cavidades, oquedades y grietas a lo largo de la pared del acantilado. Éstas se encuentran tanto por encima como por debajo del nivel del mar. Algunas de ellas dan paso a conductos endokársticos que penetran en el macizo carbonatado que han sido exploradas por equipos de espeleobuceadores en los últimos años (Asensi, 1981; Cortés et al., 1996, 2003). Este desarrollo endokárstico pone de manifiesto un importante grado de karstificación de la roca, al menos, en este sector.
Buena parte de estos conductos kársticos del Morro de Toix corresponden a surgencias submarinas por donde tiene lugar la salida de agua hacia el mar. Se trata de una de las zonas de descarga del acuífero de la depresión de Benisa. Entre estas vías de circulación existe un conducto que presenta una dinámica contraria a los anteriores, de forma que absorbe agua marina hacia el interior del acuífero y provoca una intrusión marina. Se trata del denominado sumidero de Toix, situado a 8 m b.n.m. La instalación de correntímetros ha permitido establecer caudales medios de entrada de agua del mar hacia el acuífero superiores a 400 L/s (Cortés et al., 1996), por lo que nos encontramos ante de uno de los ejemplos de estavellas más espectaculares del mediterráneo occidental. Normalmente el flujo va de mar a tierra, aunque en ocasiones se producen momentos de salida de agua desde tierra hacia el mar (Fig 8). Estos eventos de descarga tienen lugar tras lluvias de gran magnitud y presentan duraciones de unos pocos días (Cortés et al., 2003). Este tipo de respuestas rápida frente a entradas en el sistema es característico de acuíferos kársticos.

Figura 8. Funcionamiento hidrogeológico del Sumidero de Toix. En situación normal con nivel piezométrico próximo al nivel del mar N.P.(1) el agua del mar penetra hacia el interior del acuífero. En situación de aguas altas con niveles piezométricos más elevados N.P.(2) el sumidero invierte su funcionamiento y drena agua dulce del acuífero.
Este proceso de intrusión marina por el sumidero de Toix se considera responsable de que el agua del mar penetre por los conductos kársticos hasta partes interiores del acuífero. Esta entrada salina origina una mezcla que le confiere al agua una facies clorurada sódica, que explicaría que las surgencias conocidas relacionadas con este acuífero sean salobres (Cortés, et al., 1996; Ratsimandresy et al., 2003).
PARADA 2. FUENTES DEL ALGAR
Localización
Las Fuentes del Algar constituyen un centro de atracción de primer orden para el turismo estival que accede a esta parte de la costa de Alicante. El nacimiento está constituido por varias surgencias situadas a los pies del impresionante macizo de la Sierra de Bèrnia, discurriendo sus aguas a través de angostos desfiladeros hasta salir al valle abierto que se dirige en dirección SW para incorporar a su cauce las aguas del río Guadalest.
El acceso se realiza desde Callosa d’En Sarrià por la carretera CV-715 que va en dirección Bolulla y Tárbena. A 1,5 km hay que tomar el desvío por la carretera CV-7531 que se dirige al paraje denominado “El Algar” (Fig. 9). Al llegar a él aparece un complejo turístico con numerosos comercios y restaurantes. Estos mismos habilitan aparcamientos debido a las dificultades de encontrar zonas libres para dejar los vehículos. Siguiendo por esta misma carretera y a mano izquierda aproximadamente a 200 m tras cruzar el río se encuentra la entrada principal del circuito turístico para visitar el paraje. Todo el recorrido se encuentra acondicionado para facilitar el acceso a los visitantes.
Descripción
Se denominan fuentes del Algar al conjunto de manantiales existentes a lo largo de la garganta del Algar. El circuito turístico no permite el acceso a las surgencias emplazadas a mayor cota, ya que resulta inaccesible debido a lo angosto del desfiladero. Por contra, sí es posible la visita de parte del barranco por donde discurre el agua procedente de los manantiales, y donde el flujo es tranquilizado por una serie de represas que dejan pequeños vasos “tolls” y provocan saltos de agua, algunos ellos de gran belleza como la Cascada del “Toll de la Caldera”. Estas pequeñas infraestructuras de represamiento permiten la retención del flujo con el objeto de derivar el agua (Fig. 10). A lo largo del curso van surgiendo diversos canales y acequias que permiten el paso del agua hacia ambas márgenes del cauce para su aprovechamiento. No obstante, algunas de estas obras han sido abandonadas como por ejemplo el canal que discurre por la margen izquierda y sirve de camino. Este canal desde el “Toll de la Presa” conducía el agua hasta un molino (hoy reconvertido en W.C).

Figura 10. Vista de una de las infraestructuras de represamiento en la garganta del Algar.
Además, del seguimiento del curso de agua a escasa distancia de la entrada y situado junto al restaurante, es posible observar un pequeño manantial denominado Font del Moro que forma parte de las fuentes del Algar (Fig. 11). En este punto se puede observar cómo el agua brota por una de las fracturas abiertas existente en las calizas.
Figura 11. Detalle de la salida natura del la Font del Moro.
Las características hidrogeológicas de las Fuentes del Algar, evidencian un funcionamiento típicamente kárstico, con caudales que habitualmente oscilan entre 50 y 900 L/s, aunque se han llegado a alcanzar caudales puntas superiores a 1 m3/s. Los menores caudales se alcanzan en la época estival, mientras que los máximos se producen tras los periodos lluviosos. Como consecuencia de esa irregularidad de su funcionamiento existe un desfase con las demandas, ya que éstas suelen ser mayores en la época estival cuando se requiere más para la agricultura y el turismo, lo que impide poder cubrir la demanda hídrica con los aportes naturales.
Una herramienta de gestión empleada en muchas surgencias kársticas para adecuar la demanda a los recursos hídricos existentes es mediante la regulación de manantiales (Fig. 12). Este tipo de regulaciones consiste en realizar una o varias captaciones en las inmediaciones del manantial con objeto de bombear agua durante la fase de agotamiento en que los caudales son insuficientes para cubrir las necesidades (época estival), tomando el agua cuando el manantial aporta caudal suficiente de forma natural (época invernal). De esta forma se optimizará el aprovechamiento de los recursos con los mínimos costes.
Figura 12. Regulación de manantiales kársticos. En invierno se produce el aprovechamiento del manantial ya que suele aportar los caudales necesarios para cubrir la demanda. En verano el manantial no aporta el caudal necesario y hay que bombear el agua mediante un sondeo, lo que puede originar el agotamiento del manantial.
Esta estrategia de gestión ha sido la empleada en las Fuentes del Algar. La realización de una batería de sondeos en 1979 situados aguas arriba del Barranco de Sacos permite regular estos manantiales. No obstante, los intensos bombeos llevados a cabo en estos sondeos han alterado el régimen natural de descarga de los manantiales, hasta el punto de llegar a agotarlos durante la época estival y en periodos de sequía. Al igual que hacen los manantiales, parte del agua bombeada se vierte al río, permitiendo de esta forma el aprovechamiento turístico de este paraje.
Las características hidrogeoquímicas de las aguas de estos manantiales indican una facies bicarbonatada cálcica de baja mineralización, lo que las convierte en un recurso excelente para el consumo público. Las variaciones naturales debidas a la recarga por infiltración de lluvia indican cambios en la conductividad eléctrica con valores comprendidos entre 300 y 540 S/cm.
Por último hay que destacar que históricamente las aguas del río Algar se han utilizado para el riego de frutales del termino municipal de Callosa d’En Sarriá. Al entrar en vigor la gestión integral del abastecimiento en la Marina Baja, además del regadío, el principal uso del agua del Algar es para el abastecimiento de los importantes núcleos de población de la Marina Baja, incluidos Benidorm y Villajoyosa. Esta transferencia de agua parte río abajo del circuito turístico, donde existe un azud con una estación de bombeo del Consorcio de la Marina Baja, que permite elevar las aguas al embalse de Guadalest. Un poco después, 1 km aguas abajo de esta estación de bombeo, también sale el Canal Bajo del Algar, que tiene su final en el embalse de Amadorio, y permite el riego de zonas situadas entre Altea y Benidorm.
Los agricultores ceden parte de sus derechos de uso de esta agua de excelente calidad para que se destine a abastecimiento urbano y a cambio reciben aguas residuales depuradas. Por contrapartida tienen garantizada su demanda estival con la regulación de la batería de sondeos del Algar.
PARADA 3. EMBALSE DE GUADALEST
Localización
En las proximidades de la población de Guadalest se encuentra la presa del embalse. Para acceder hasta este punto del itinerario se regresa desde el paraje de “El Algar” hasta la población de Callosa d’En Sarriá, en donde se toma la carretera CV-755 en dirección a Guadalest. Una vez en esta población se accede hasta el centro de la misma, tomando la ruta turística y atravesando un arco horadado en la roca que constituye la entrada a la antigua población fortificada. Desde allí es posible acceder hasta la parte amurallada que da al valle desde donde se tiene una magnífica vista panorámica del embalse (Fig. 13).
Figura 13. Vista panorámica del embalse de Guadalest.
El embalse de Guadalest
Actualmente este embalse cuenta con una capacidad de 13 hm3 y una superficie de lámina de agua de 86 ha. Desde el inicio de la puesta en carga del mismo se estima que se han producido unas aportaciones sólidas que han supuesto una pérdida en la capacidad de almacenamiento de alrededor de 3 hm3 (Fig. 14). La presa es de tipo gravedad de 74 m de altura y 236 m de longitud de coronación. El aliviadero es de tipo compuerta y tiene una capacidad de 400 m3/s. En cuanto a las aportaciones naturales que recibe muestran una fuerte variabilidad secular, registrándose valores que oscilante de 0,1 a 21 hm3/año (DPA, 2003b).
Figura 14. Elementos del balance hídrico en el embalse de Guadalest.
Este embalse, integrado dentro del sistema de gestión de la Marina Baja, recoge las aportaciones de la cuenca alta del río Guadalest, si bien, incorpora las aguas bombeadas del río Algar y pozos de Beniardá. Entre los principales destinos del agua de este embalse se destaca el riego y abastecimiento de las localidades de Altea, Alfaz del Pí, Callosa d`En Sarriá, Benidorm, Villajoyosa, La Nucía, Polop de la Marina y Cala de Finestrat. La población de derecho supera los 135.000 habitantes, aumentando la población estacional hasta más de 500.000 habitantes durante los meses estivales.
El embalse de Guadalest cuenta con una estación de la red EAA (Estaciones Automáticas de Alerta) integrada en el programa SAICA (Sistema Automático de Información de Calidad de las Aguas) de la cuenca hidrográfica del Júcar. El agua de entrada al embalse es de baja salinidad y facies de tipo bicarbonatada-sulfatada cálcica-magnésica (DPA, 2003b); no obstante, la calidad del agua que se detecta en esta estación experimenta frecuentes cambios, que, en su mayoría son debidos a que el conducto de salida y entrada del embalse es único y por el se alterna la entrada de agua desde las Fuentes del Algar y la salida hacia las zonas de demanda. Así, el agua analizada por esta estación presenta, según su procedencia, características muy diferentes. Usualmente durante los meses estivales sólo sale agua del embalse, siendo ésta de mala calidad, sobre todo entre junio y octubre, ya que procede de las capas más profundas y anóxicas generadas por la estratificación que sufre el embalse durante estos meses. Durante el verano de 2002 se registraron valores de oxígeno disuelto por debajo de 1 mg/L.
El promedio de los datos de ocho años de control (1994-2002) realizado por la CHJ sobre el grado trófico del embalse de Guadalest, refleja una estado mesotrófico con una clara tendencia a empeorar dentro de la mesotrofía. Cabe indicar que el embalse de Amadorio, que junto a Guadalest conforman las capacidades de regulación superficial de los recursos del Sistema Marina Baja, presentaba para el mismo periodo un estado eutrófico con una tendencia a empeorar ligeramente, principalmente debido a los aportes del río Torres.