Geología de Alicante

HIDROGEOLÓGICO POR LAS COMARCAS DE LA MARINA

CONTEXTO HIDROLÓGICO

A continuación se describen las principales unidades de gestión hídrica en las que se realizarán las diferentes observaciones.
 
EL ACUÍFERO DE LA DEPRESIÓN DE BENISA
 
Localización
 
El acuífero de la Depresión de Benisa es un acuífero kárstico costero que se encuentra situado en la parte NE de la provincia de Alicante y forma parte de la Comarca de la Marina Alta. Es uno de los acuíferos más grandes de la provincia, ya que su superficie alcanza 270 km2. Se extiende entre el Morro de Toix y el Cabo de San Antonio por su parte oriental, a lo largo del borde meridional del  Montgó, por su parte N, está limitado por las sierras de Castell de la Solana, Cocoll y la cuenca de Tárbena por su sector occidental, y alcanza de nuevo el Morro de Toix siguiendo la dirección de la Sierra de Bernia. Dentro de este marco geográfico se encuentran poblaciones como Benisa, Benitachell, Calpe, Jávea, Senija y Teulada.
 
El acuífero se sitúa en una región cuyas precipitaciones medias están comprendidas entre 400 y 800 mm/año.
 
Descripción geológica
 
Desde el punto de vista geológico el acuífero de la Depresión de Benisa forma parte del denominado Prebético de Alicante de la Cordillera Bética.
 
Sin entrar en una descripción pormenorizada de la estratigrafía de la región, ya que ésta puede variar en algunos sectores, se ha intentado establecer una serie sintética que permita poner de manifiesto los principales tramos con interés hidrogeológico (Fig. 2). De esta forma el registro sedimentario se inicia con un tramo inferior margoso y margocalizo (Neocomiense-Barremiense) que puede considerarse el impermeable de base del sistema. Sobre éste se disponen aproximadamente 200 m de calizas pararrecifales ricas en orbitolinas y rudistas (Aptiense-Albiense) al que le sigue una alternancia calizo margosa que hacia techo pasa a calizas con orbitolinas y calcisferas (Cenomaniense) que pueden llegar a 200 m de potencia. Discordantemente sobre éstos materiales cretácicos descansan unas calizas blancas ricas en algas rodofíceas pertenecientes al Oligoceno que junto con las calizas del Cenomaniense y en continuidad hidráulica con ellas constituyen el principal acuífero del sistema. Su espesor es variable según el sector, pudiendo alcanzar más de 200 m. A continuación existe una alternancia de margocalizas arenosas con glauconita y areniscas a la que le sigue una potente serie margosa de color azulado (Tap) que se extiende por toda la depresión de Benisa cuya edad corresponde al Mioceno. También estas areniscas miocenas presentan interés hidrogeológico.
 
 
 
Figura 2. Esquema hidrogeológico del acuífero Depresión de Benisa.  Leyenda: 1. Arcillas y yesos del Keuper (impermeable); 2.  Margas del Neocominese (impermeable) 3. Calizas cretácicas (acuífero); 4. Calizas oligocenas (acuífero); 4. Margas eocenas (impermable); 7. Margas miocenas (impermeable); 8. Manantial; 9. Dirección del flujo subterráneo; 10. Líneas de igual piezometría para el acuífero principal.
 
 
 
Tectónicamente, la depresión de Benisa constituye un sinclinal de orientación NE-SW con un cierre perisinclinal en su parte meridional (Sierra de Bernia-Morro de Toix). El sinclinal es asimétrico, con el flanco E invertido y cabalgado en algunos puntos (Peñón de Ifach y Sª de Llorença). Hay que destacar la existencia de materiales oligocenos y eocenos deslizados sobre el Mioceno del núcleo sinclinal con presencia de una lámina triásica en la base del olistolito (Sierra de Oltá).
 
Caracterización y funcionamiento hidrogeológico
 
El acuífero de Benisa se puede considerar un sistema muy complejo en el que la geometría del reservorio todavía no se conoce bien. El conjunto de materiales de comportamiento acuífero sobrepasa los 500 m de potencia, si bien la presencia de niveles impermeables entre las secuencias carbonatadas conforma un sistema acuífero multicapa con distintos grados de conexión hidráulica. El alto grado de tectonización de la región ha favorecido la compartimentación del sistema, lo que  permite la coexistencia de bloques con diferentes niveles piezométricos, regímenes de carga hidráulica y desigual grado de saturación. No obstante,  a grandes rasgos sí es posible establecer un nivel piezométrico regional, pudiéndose considerar como un único acuífero.
 
Debido a la carencia de estudios geológicos de detalle, los límites del sistema son algo inciertos. Grosso modo, las calizas cretácico-oligocenas que constituyen el acuífero contactan lateralmente con diferentes formaciones de margas y arcillas de edades comprendidas entre el Triásico y Eoceno. Así, las margas del Cretácico inferior confinan lateralmente el borde N por el Montgó. En el borde W son las arcillas del Keuper en el sector de Jalón-Alcalalí y el propio impermeable basal quienes actúan como barreras laterales, mientras que en el sector S son las margas del Eoceno. De cualquier forma, todo parece indicar que existen conexiones hidráulicas con otros acuíferos adyacentes, sobre todo a lo largo de su borde occidental. Por último, hay que destacar que la franja costera, comprendida entre el Morro de Toix y el Cabo de San Antonio, constituye un límite abierto con el mar.
 
En cuanto a su funcionamiento hidrogeológico, se puede establecer que la alimentación de este acuífero se produce por la infiltración de la lluvia caída sobre los aproximadamente 110 km2 de materiales permeables que afloran en los bordes del sistema y, en menor medida, debido a las transferencias subterráneas de otros acuíferos laterales del borde W (Fig. 3). El patrón de circulación general indica un sentido de flujo hacia E-NE, encontrándose las mayores cargas hidráulicas en el sector SW. La descarga natural de este acuífero se produce por distintos puntos a lo largo de la franja costera (surgencia de Moraig y Toix, entre otros), y ocasionalmente, parece que ha existido una descarga oculta por su parte septentrional hacia el acuífero cuaternario de Jávea. Así mismo, a lo largo del acuífero existen numerosos sondeos que bombean sus aguas.
 
Figura 3. Serie sintética de las formaciones que componen el acuífero Depresión de Benisa (Modificado de IGME, 1982). Leyenda: 1. Margas neocomienses; 2. Calizas del Albiense-Aptiense; 3. Margocalizas y calizas margosas del Cenomaniense. 4. Calizas del Cenomaniense; 5. Calizas del Oligoceno; 5. Margas del Mioceno.
 
Las características fisicoquímicas de sus aguas muestran una gran variabilidad. Coexisten aguas de baja mineralización (<300 mg/l) y facies bicarbonatadas cálcica, generalmente ubicadas en las partes más interiores del acuífero, con aguas altamente mineralizadas (> 10000 mg/l) y de facies clorurada sódica. El origen de esta elevada salinidad parece ser el resultado de la mezcla de agua dulce-agua del mar debido a un proceso de intrusión marina. Esta intrusión se produce como consecuencia de los complejos flujos de circulación de agua dulce-salada en los conductos kársticos que puede originar entradas de agua del mar a distancias superiores a 5 km tierra adentro. (Cortés et al., 2003; Rodríguez et al., 2003).
 
ACUÍFERO CARRASCAL-FERRER
 
Localización
 
El acuífero kárstico Carrascal-Ferrer o Carrascal-Bèrnia, cuyo principal punto de descarga corresponde a los manantiales del Algar, está comprendido por las sierras de Carrascal, Ferrer y el sector occidental de Bernia, concretamente la denominada Peña Severino. El acuífero se ubica al N de la localidad de Callosa d'Ensarriá y presenta una extensión aproximada de 90 km2. La región en la que se encuentra este sistema corresponde a una zona abrupta cuya topografía varía entre 150 m s.n.m. en su extremo meridional, coincidiendo con el río Algar en las proximidades del Trías de Altea, y 1129 m s.n.m. en el vértice de Bernia.
 
La única población situada dentro de los límites del acuífero es Tárbena, encontrándose próximas a sus límites las de Benichembla, Parcent, Alcalalí y Jalón, al N, y Bolulla al SW.
 
Las precipitaciones medias en esta zona para el periodo 1961-1990 están comprendidas entre 615 mm/año registrados en la estación de Bolulla y 847 mm/año de la estación de Alcalalí. La temperatura media anual, para esta última estación, es 16,5º C, con la media de las máximas de 21,2º C y la media de las mínimas de 11,8º C. Sin embargo, hay que considerar que la estación de Alcalalí se sitúa a una altitud de 230 m s.n.m., próxima a las cotas más bajas del acuífero.

Descripción geológica
 
En el sector comprendido por el acuífero Carrascal-Ferrer afloran materiales cretácicos y terciarios. A partir de un corte estratigráfico realizado por el IGME (1982) es posible establecer los siguientes tramos:
  • Margas y margocalizas del Neocomiense. Con una potencia superior a 100 m, se disponen finamente estratificadas.
  • Calizas pararrecifales, calcarenitas y escasos niveles margosos que hacia techo se hacen más frecuentes. De edad Barremiense-Aptiense, pudiendo alcanzar el Albiense. Presenta una potencia de 200 m.
  • Secuencia de margocalizas y margas que hacia techo pasan a calizas. Pertenecen al Cenomaniense-Turoniense y presentan una potencia de 250 a 300 m.
  • Calizas detríticas del Oligoceno Superior-Aquitaniense que, mediante discordancia, reposan sobre el Cenomaniense-Turoniense (Sierra de Carrascal) o sobre el Aptiense-Albiense (Sierra de Ferrer). La potencia oscila entre 150 y 200 m.
  • Margas del Burdigaliense (facies Tap) que coronan la serie y se encuentran ocupando la depresión de Tárbena. En ellas se reconocen bloques alóctonos de calizas del Eoceno, deslizados hacia el Norte a la vez que se producía el depósito mioceno de la depresión, como consecuencia del levantamiento del Trías de Altea. Esta disposición es la que adopta las calizas pararrecifales eocenas del sinclinal de Peña Severino, donde se localizan las Fuentes del Algar.
La tectónica, muy condicionada por la acción halocinética del Keuper, alcanza una gran complejidad en este acuífero. La Sierra de Ferrer con una estratificación vertical presenta una dirección anómala N-S en la que destaca su terminación septentrional en forma de cabalgamiento hacia el N. Por el contrario, la Sierra de Carrascal presenta una estructura monoclinal de dirección E-W y buzamiento al S. Es posible que ambas sierras se unan en profundidad, bajo las margas miocenas de la depresión de Tárbena, constituyendo a grandes rasgos un sinclinal.
 
Caracterización y funcionamiento hidrogeológico
 
La fuerte complejidad geológica de la región en la que se encuentra este sistema hace que aún, hoy en día, las incertidumbres sobre sus límites y relaciones hidráulicas con otras formaciones vecinas de carácter acuífero sean muy elevadas. La tabla 1 recoge las principales formaciones de rocas permeables que pueden estar en conexión hidráulica entre sí, (DPA, 2003a).
 
 
A grandes rasgos, se puede establecer que los límites del acuífero están formados:
  • Al N por las margas y margocalizas del neocomiense y las arcillas y yesos triásicos del Keuper.
  • Al E estaría confinado por las margas terciarias de la depresión de Benisa, las cuales se ponen en contacto tectónico debido a una falla de gran salto, así como por las margas y margocalizas del neocomiense de la Sierra de Ferrer. No obstante, hacia el sector de Gata de Gorgos es probable la conexión hidráulica con el acuífero de la Depresión de Benisa.
  • Al S y SW  por los materiales del Keuper, los cuales afloran asociados a una falla radial del diapiro de Altea por la que discurre el río Bolulla.
De forma general y dada la complejidad tectónica de la zona, no se puede establecer un único impermeable de base del acuífero, sino que varía en función del sector en concreto. El más frecuente corresponde a las margas y margocalizas del neocomiense, si bien otras veces está conformado por las arcillas del Eoceno inferior. Por contra, sí es posible establecer como impermeable de techo a las margas miocenas (Tap) de la Depresión de Tárbena.
 
Respecto al funcionamiento hidrogeológico del acuífero, la alimentación del sistema procede en principio de la infiltración de agua de lluvia sobre los afloramientos permeables. Se estima que los recursos medios del acuífero superan los 25 hm3/año (DPA, 2003a). En cuanto a las salidas, la mayor parte de la descarga natural tiene lugar por las Fuentes del Algar (Fig. 4). Atendiendo a la elevada entidad de estas surgencias, no se puede descartar la posible conexión hidráulica del acuífero con las calizas eocenas de la Sierra de Aixorta, suprayacente a los materiales cretácicos de Serrella-Aixorta e independizada de éstos por las arcillas del Eoceno inferior. Sin embargo, según la información aportada por el sondeo realizado en Altea por DPA en 1998, el principal acuífero Cenomaniense-Turoniense de la Sierra de Bèrnia parece estar desconectado del acuífero Carrascal-Ferrer.
 
 
 
 
 
Figura. 4. Esquema hidrogeológico del emplazamiento de los manantiales del Algar.
 
 

CUENCA ALTA DEL RÍO GUADALEST
 
Localización

La cuenca alta del río Guadalest se sitúa entre las sierra de Aitana y de Serrella (Fig. 5), en la parte N de la provincia de Alicante. Las poblaciones que aparecen en esta parte de la cuenca son Confrides, Beniardá, Benifato, Benimantell y Guadalest, todas ellas con menos de 1000 habitantes.
 
 
 
 
Figura 5. Localización hidrogeológica de la Cuenca Alta del río Guadalest.
 
 
 
Características físicas
 
El río Guadalest, principal afluente del río Algar, nace en la divisoria que origina la confluencia de las sierras de Serrella y Aitana, en el término municipal de Confrides. Presenta una longitud de aproximadamente 16 km y una superficie de 122,5 km2. Su curso alto discurre por un valle en forma de V de gran belleza paisajística que presenta un desnivel muy pronunciado, pues pasa de 900 m de altitud en su nacimiento a menos de 400 m s.n.m. en el embalse de Guadalest. En todo este tramo el río es considerado de interés medio ambiental y natural.
 
La divisoria de la cuenca y su parte alta está conformado por relieves carbonatados de edad eocena (Aitana) y cretácica (Serrella), mientras que el curso del río, con el nombre de río Beniardá, discurre hasta llegar al embalse de Guadalest, sobre margas del Eoceno y Mioceno Inferior y Medio. Desde el punto de vista hidrogeológico el río se encuentra flanqueado por los siguientes acuíferos:
  • Al Norte, y siguiendo la margen izquierda de dicho río hasta la población de Callosa d’En Sarria, por el acuífero Serrella-Aixortá, constuido por calizas y dolomías Cenomaniense-Turoniense y cuya principal descarga se produce a través de la Font Major de Callosa d’Ensarriá y la Font Asut de Bolulla, ambas fuera de la cuenca alta del río Guadalest.
  • Al Sur por la unidad hidrogeológica de Aitana conformada mayoritariamente por calizas del Eoceno, y donde se puede destacar como principales manantiales de su vertiente septentrional a la Font del Partagat y Font Vella.
Teniendo en cuenta este emplazamiento hidrogeológico, a lo largo del curso alto del río Guadalest existen diversos manantiales de pequeña entidad que terminan alcanzando el río. Sin embargo, la importancia de los mismos no es suficiente para sustentar un caudal permanente del río a lo largo de todo el año, por lo que son frecuentes los periodos en que no presenta aportaciones.

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